03 agosto

"Y cuando el camino se vuelva mas dificil, recordarás que sois
hijos e hijas de la Iglesia.¡ La Iglesia es vuestra Madre, os sostiene
y confia en vosotros! Estais llamadas a amarla y servirla
con la alegría y generosidad de un joven. 
"

Un evangelio artesanal: ¡es posible incluso en 2019!

Explicación de la actividad «Mobilia Scriptoria» al Santo Padre

Pietro Antonucci

Santo Padre, gracias, gracias, gracias por habernos recibido y abrazado a todos, uno por uno, con sus queridas palabras.

Estas chicas y chicos se pusieron sus botas de montaña y se pusieron en marcha, tal y como usted nos pidió que hiciéramos durante la última JMJ, oraron y cantaron juntos; compartieron agua y comida con el deseo de preparar los caminos del Señor. «Parate Viam Domini» fue de hecho nuestro lema, y seis santos han marcado el ritmo de nuestros días, la Palabra del Señor fue nuestro guía. Una sola actividad unió todos los caminos y a todos nosotros. La Mobilia Scriptoria, un scriptorium móvil, en el que, como los monjes copistas, cada uno de nosotros ha transcrito un pasaje de los cuatro Evangelios en su propio idioma, agregando comentarios personales. Juntos, nuestros participantes escucharon y acogieron la Palabra en sus corazones. A cada uno de los cuatro caminos de los santos se le asignó un Evangelio, luego a cada grupo un pequeño pasaje. El trabajo de transcripción fue precedido por una intensa Lectio Divina en el pasaje asignado. Juntos, meditaron sobre el Evangelio, en el encanto de los lugares que cruzaron, donde se encuentran lo humano y lo divino. El texto de los cuatro Evangelios, escrito a mano, los comentarios que surgieron de cada miembro del grupo, las ilustraciones con las que querían personalizar las hojas, son el signo tangible de la oración, el trabajo y el viaje de cada uno de nosotros. Hemos recopilado todas estas páginas, las hemos conectado de manera «Scout», para ofrecerselas a usted, Su Santidad, como un signo de nuestro progreso físico y espiritual, como un signo de gratitud y afecto filial. En nombre de todos nosotros nuevamente, gracias, gracias, gracias. Rezaremos por usted, sabiendo que siempre podemos contar con su afecto paterno.